Nacen en la ciudad de La Plata, fusionan rock con música rioplatense y latinoamericana. A la banda la conforman Francisco Lago (en Voz), Matías Perroni (en Batería), Juan Matías Menchón (en Bajo), Nahuel Piscitelli (en Guitarra y voces) e Ignacio Marchesoti (en Percusión).

A pesar de sus jóvenes cuatro años, notan su crecimiento y en parte lo ven por las redes sociales. Reconocen que éstas se volvieron una herramienta para llegar a todo el mundo, pero también saben de sus límites y ellos tienen en claro que quieren más.

La pelota rodaba y mientras él, desde afuera de la cancha veía a su hijo jugar al fútbol. Hacía un poco de frío, pero el movimiento llegó con las primeras preguntas. Divertido y relajado, Francisco Lago de Cruzando el Charco, habló con nosotros sobre la banda, su historia, Instagram y el futuro.


¿Cómo arrancó el proyecto de la banda?

Cruzando el Charco es una banda que nace en el 2012, al mismo tiempo que el primer disco que grabé en formato de solista con varios invitados. Una una vez terminado, no quería que sea un disco solista, así que convoqué a los músicos y les propuse salir a tocar. Así se formó la banda. Y nuestro nombre surgió por el estilo, a mí me gusta componer candombe, murga, rock…

¿Cómo fue la experiencia de grabar los discos?

Hacer el primero que se llama “Perdonar”, estuvo muy bueno. Fue la primera vez que grabé algo donde definí todo yo: elegí las canciones, toqué el piano y la guitarra. Y también participaron varios músicos.

Después grabamos “Renacer”, un disco corto de cuatro canciones con el formato de la banda, pero sin mucha producción.

Y en el 2014 hicimos “Desde adentro”, que sería el segundo trabajo discográfico. Es una producción bastante importante, con muchos músicos invitados como Agustín Azubel (Nonpalidece), Victor Bertamoni (Estelares), Juan Subirá (Bersuit Vergarabat), Joaquin Varela (Jeites), Martino Gesualdi (Dancing Mood), Miguel Angel Talaritta (Los auténticos decadentes), entre otros. Lo componen trece canciones muy trabajadas, que venimos tocando durante 2015 y 2016. Lo grabamos con un productor que se llama Sebastián Perkal.

En la trastienda - Foto Gody Mex

En la trastienda – Foto Gody Mex

¿Cómo se reconocen hoy como banda?

El crecimiento de la banda lo notamos y no creemos que sea casualidad, porque justamente trabajamos todos los días para crecer. Vemos que show a show la misma gente se refleja con nosotros, no solo en los recitales, sino en las redes sociales y en las calles. Constantemente nos transmiten mucho cariño y reconocimiento.

¿Qué esperabas con las redes sociales y qué te encontraste?

Yo siempre las criticaba, no usaba Fotolog ni me gustaba el MSN, pero como mi trabajo en la banda, además de componer y cantar es manejar las redes, me tenía que amigar con ellas.

Por ejemplo, con Instagram me lleve una hermosa sorpresa: al principio solo subía fotos, hasta que un día se me ocurrió compartir un video que tuvo mucha llegada y repercusión. Entonces, a partir de eso me enfoqué en los videos. Hace tres meses empecé a filmarlos en diferentes plazas. Cuando se me acabaron las plazas, seguí en las esquinas, en los barrios, en casas. Y mientras veía que pasaban 1.000 seguidores, 20.000, 40.000 y hace un día llegamos a los 50.000. ¡Yo no lo puedo creer! me di cuenta que le estaba brindando a los seguidores algo distinto. Porque si bien en Instagram hay mucha gente que toca por ahí, no había alguien grabando temas por cualquier lado. Y por eso, esta movida de las redes sociales se volvió un trabajo para mí. Tengo que elegir los temas, prepararlos, buscar el lugar y la ropa que voy a usar.

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En la trastienda – Foto Gody Mex

Las canciones como “Laburar”, “Encontrar”. ¿Dónde nacen y quienes la componen?

La mayoría nacen de la cotidianeidad, de lo que me pasa o lo que siento. Un día, por ejemplo, estaba charlando con los padres de los compañeros de mi hijo y uno dijo una frase que se transformó en un tema para Messi, que se llama “Zurda de cristal”. Hace cinco días lo sacamos a la luz y hoy está viajando. En general las letras nacen así, de una frase o de un disparador.

Una de las canciones la llamaron “Libertad”, si te animás a contarme, ¿qué pensás cuando hablás de libertad?

Ese tema está dedicado a la gente que nos va a ver. Para mí, la libertad es una definición muy amplia. Podría decir que es lo que nos genera nuestra banda, es desatarse, liberarse, desnudarse y saber que tenemos confianza con nuestro público. Es saber que comunicamos un mensaje, hacerlo con cuidado porque los que lo escuchan son familias, nenes… A varios nos ha tocado en algún momento perder la libertad, pero también nos ha tocado estar en libertad y no hay nada más lindo que eso. Yo no soy cantante, no estudié, pero es lo que nos sale, lo que elegimos, lo que hacemos y nos gusta. Y si a la gente le gusta, ¡está genial!

Para terminar, ¿qué piensan de trabajar de forma independiente y de los espacios autogestionados?

Somos independientes desde el comienzo, jamás trabajamos con compañías. Nosotros elegimos los temas, la estética y los lugares donde tocar. Obviamente que el dinero sale de nuestro bolsillo, de nuestras canciones y de los discos. Nadie nos paga nada. No somos renegados de las compañías, simplemente que hasta ahora no hubo una opción que nos haya cerrado.

Ahora empezamos a trabajar con una productora que no es una compañía, sino que nos facilita con la producción, nos hace tocar con otras bandas, como Kapanga por ejemplo. Nos da una mano en ese sentido, y esperamos que más también.

Es lindo ser independiente, pero somos conscientes que en algún momento vamos a tener que trabajar con una compañía. Hoy en día sabemos que nos escuchan de todo el país y también todo el mundo por Instagram, pero, a no ser que seas La Renga o el Indio, ¿cómo haces llegar un disco a distintos lugares? Claro que con una compañía, así que sabemos que ese día va a llegar. Lo mismo sucede con un representante de fútbol, te hace llegar a distintos lugares. Y es lo que pasa con nosotros, si bien se quedan con parte de la torta, te ayudan.


Por Agustina Salamero, Sofia Lapuente, Lucila Defferrari, Camila Lapuente y Tomás Barbieri

Fotos Gody Mex y Flowers