Diego Cabana, dueño de “El Templo”, ya con 12 años conocía el mundo de la noche en los boliches y bares, cuando empezó a trabajar en Lobería, pueblo donde nació. Llegó a la ciudad de las diagonales hace poco más de una década, desde hace seis es propietario de Pura Vida y desde hace más de un año, también lo es de El Moura. A través de esos espacios labura por la “militancia del rock”.

Mientras sonaba mucho rock en la oscuridad del bar, llegó con su caminar tranquilo, un poco mojado por la lluvia de la noche, vestía jean, saco de lana y unas zapatillas de lona. Primero saludó, después observó cómo se organizaba parte del sonido. Se tomó el primer shot, habló por celular. Se tomó el segundo… Finalmente pedimos una cerveza a los pibes de la barra y pasamos al estudio de radio.

¿Por qué elegiste venir a La Plata y que hacías antes de abrir Pura Vida?

Vine con la crisis de de la Rúa,  la última etapa del 2001 la viví cuando me estaba instalando acá. Al toque me llamaron para trabajar de DJ en Flamingo, lugar en el que estuve ocho años, hasta que cerró y ahora acá es este mismo espacio que se llama Pura Vida hoy. Nos quedamos con el fondo de comercio, lo compramos y mi vida paso básicamente por eso: por pasar música, por conocer artistas independientes, y es en ese momento cuando empiezo a involucrarme con los músicos de la ciudad de La Plata.

¿Cómo fue cambiando Pura Vida desde sus inicios hasta hoy?

Con respecto a lo que hemos hecho, no vemos ningún cambio. El objetivo principal que tuvo el espacio cuando lo iniciamos era que los artistas puedan tocar en un lugar sin pagar y donde le podamos brindar sonido, y no solo tocar sino también hacer expresiones culturales como dibujo, poesías, fotografías, cuadros… ese objetivo sigue intacto. Lo que cambiamos un poco es la estructura del lugar. La hemos ido modificando por la calidad del sistema de sonido, que es fundamental para nosotros pensar eso,  también lo que creo que cambió es hacia el exterior. La gente tiene otro concepto de nuestro espacio que no lo tenía al principio. Ahora quizá lo ven como un espacio importante o un lugar que acompaña a la movida cultural de la ciudad.

¿Solo bandas locales llegan a Pura Vida?

No, no solo locales. Los primeros años se tildó el espacio como lugar indie, donde se inició toda una movida importante de rock relacionado a bandas nuevas que venían de la camada de “El Mató”, “Perez”… Eran muchos jóvenes tocando música nueva. Eso fue en la primera etapa. Luego, después de tres años, el espacio se abrió más. Empezaron a tocar más bandas y más estilos musicales. Nosotros en lo que respecta a los artistas, constantemente tenemos comunicación de cómo va variando o qué nuevas expresiones hay, qué estilos nuevos van saliendo y que actividades surgen.

La mayoría de los artistas no son de acá. La Plata tiene tanto ingreso de estudiantes, que llegan cantidad de artistas de todo el país. Después muchos que nos piden tocar son de Capital, pero fundamentalmente enfocamos la movida en lo que es el centro de la ciudad, o sea la ciudad como centro de la movida, no referido solamente al platense, sino referidos también al artista que viene a estudiar.

Hace dos años, Pura Vida estuvo clausurado un par de días, ¿por qué y cómo fue que el público del bar se juntó para defender “su espacio”?

Un día viernes estaban tocando unos artistas y cayó un operativo municipal, nos quisieron desalojar el lugar. Nosotros teníamos todo en condiciones, es el día de hoy que no sabemos cómo fue el entramado de esa circunstancia. El día domingo se juntaron unos 400 artistas y amigos en la plazoleta y a partir de eso, la gente de la división de cultura de la juventud se acercó para que nosotros pudiéramos hacer el diálogo con la municipalidad. Quienes  se juntaron se autoconvocaron, fueron artistas y gente amiga del lugar. La clausura del espacio fue bastante conocida porque tuvo mucha repercusión y difusión, no solo local, sino nacional.

¿Cómo nace la idea de la radio?

Empezamos a hacer las primeras pruebas para transmitir los shows, después sucedió que nos quedamos con el espacio que ahora es el estudio de la radio, que antes no pertenecía a Pura.

Hace menos de un año que tenemos programación, hará seis o siete meses más o menos, pero que viene el proyecto hace como un año y medio o dos. Nosotros veníamos exigiendo que se escuche radio por internet, teníamos esa idea.

Desde que está la radio, ¿cómo acompaña a la movida de Pura y que es lo que aporta?

Cuando nosotros pensamos la radio lo hicimos porque creímos que Pura Vida era un espacio muy reducido, incluso lo era también incorporándole El Moura, no podíamos cubrir la cantidad de artistas que hay. Entonces pensamos en cómo podíamos seguir expresándonos como colaboración, y surge lo de la radio como idea de pasar 24 horas de música independiente, de artistas independientes. Así con la radio, teníamos 365 días para pasar música de distintas bandas y si no podían venir a Pura, difundirlos para que después en algún momento puedan tocar también.

Llegaron cataratas de mensajes de bandas todos los días y todavía seguimos recibiendo y nos vamos acomodando, con no solo material de la ciudad, recibimos material de Jujuy, hasta de algunas bandas de Chile, Uruguay… y está buenísimo porque es algo que acompaña a la par de El Moura, lo que es la temática del bar.

¿Y en “El Moura”, cómo es la movida?

Es un espacio nuevo, tiene la misma modalidad que Pura Vida, un lugar más donde tocan bandas y hay distintas actividades artísticas, con el mismo objetivo donde el artista no pague para tocar, que los ingresos de la puerta sean el 100% para ellos y donde les podamos brindar el sonido y sonidista.

¿Cómo definirían la movida que hacen desde Pura Vida y El Moura?

Nosotros creemos que somos under. Obviamente que siempre alguna regla vamos a romper. Uno a medida que va instalando el espacio también va teniendo otras responsabilidades y va creciendo. Nosotros tenemos una radio al aire, salimos por internet, hay una buena relación con los vecinos, con las autoridades municipales y esas cosas las queremos mantener, pero siempre somos en algún costado adolescentes. Siempre vamos a tratar de hacer algo nuevo o de buscar nuevas alternativas.

¿Cómo te sentís vos cada vez que entrás a Pura Vida?

Pura es como verles la cara a mis hijos todos los días, a mis dos nenes que son lo que más quiero en el mundo. Y este espacio es lo mismo, lo quiero, me da de comer, me da felicidad, me da la energía de todos los días, me da amigos. Más no le puedo pedir, creo que ha sido bastante generoso este lugar conmigo.

Las noches acá son muy largas. Estos dos últimos años me he alejado de lo que es el turno noche, después de las dos de la mañana casi no estoy viniendo. El rock and roll es caravana sin duda… Y la charla con los amigos, las bandas y traer el sonido. Cada vez que vengo y me quedo toda una noche siento que no hemos perdido nada y no hemos cambiado nada de cuando iniciamos. La gente que viene quizá por  primera vez, al principio miran todos los espacios que tiene el lugar y después los observas a las cinco de la mañana y están como en casa.

¿Si tuvieses que describir el bar en dos o tres palabras, cuáles son las primeras que se te vienen a la cabeza?

¡Militancia de Rock! Militancia y agradecimiento. Nosotros siempre estamos agradecidos. Y la militancia porque todos los días nos comprometemos con algo, nos comprometemos con la movida cultural, con la gente como ustedes que nos vienen a hacer un reportaje que es re importante, porque sin los difusores de nuestra movida no somos nada tampoco. A eso voy con agradecimiento, a la comunidad que hace difusión con nuestro trabajo y a los artistas. …Y después bueno, militancia y rock.

Y después bueno, militancia y rock

Enfocamos la movida en lo que es el centro de la ciudad, o sea la ciudad como centro de la movida, no referido solamente al platense, sino referidos también al artista que viene a estudiar

 


Por Lucila Defferrari