“No cerramos, nos cerraron. En seis meses nos destruyeron un proyecto de 16 años ”, aclara Diego Cabanas, dueño de Pura Vida a TV Universidad en una entrevista. Junio es el último mes de “El Templo” por falta de respuesta por parte del municipio, luego de haber entregado la documentación requerida para poder desarrollar espectáculos artísticos en el lugar.

        Diego llegó a La Plata con la crisis del 2001, la última etapa la vivió cuando se estaba instalando en esta ciudad. En aquel momento comenzó trabajando como DJ en Flamingo, lugar que hoy es Pura Vida, “ahí fue cuando empecé a involucrarme con los músicos y artistas”, nos contaba hace un tiempo.

        Lo que son las vueltas de la vida, que Cabanas llega a la ciudad de las diagonales y comienza a trabajar con artistas en una etapa de crisis y hoy tiene que cerrar el bar por otra, en donde la cultura no está en la agenda de las autoridades municipales.

        Desde el comienzo el objetivo principal que tuvo el lugar, fue que los artistas pudieran tocar o hacer cualquier tipo de expresión cultural sin tener que pagar para eso y donde desde Pura, se les brindara el sonido y las comodidades necesarias para poder hacerlo. Aún hoy esta idea inicial se va a mantener, lamentablemente, hasta el final de este mes. En el espacio no solo se difunde a músicos, sino también se hacen muestras de fotografías, dibujos, poesías, etc.

        En esta idea creció y se desarrolló el lugar. Es uno de los principales espacios donde circula la cultura underground. Se convirtió en un histórico bar cultural donde se ha gestado una gran movida rockera, donde además de llegar y crecer bandas locales, también lo han hecho de todo el país. Acá, se gestaron bandas como “El Mató a un Policía Motorizado”.

        La ciudad de La Plata, se caracteriza por la llegada de estudiantes de todo el país y así también por la llegada de un gran número de artistas de distintos lugares. El Templo resultó ser el espacio donde ellos podían mostrar su arte.

        Era tanto el número de artistas que llegaban, que hasta se incorporó la radio para acompañar la movida. “Son 365 días para pasar música de distintas bandas. Se pasan 24 horas de música independiente, de artistas independientes”, nos contaba Diego en el 2014 y entusiasmado remataba “siempre vamos a tratar de hacer algo nuevo o de buscar nuevas alternativas”.

        Hoy solo dos años después, la cultura en “La Plata, ciudad cultural” (como su slogan lo manifiesta), recibió muchas trabas y justamente en espacios donde los artistas pueden expresarse libremente. Porque no fue solo Pura Vida, también sufrieron clausuras espacios como Pamplona y El Rey Lagarto.

        “Podrá el intendente reflexionar del asesinato cultural y social que están haciendo sus funcionarios. Podrá el intendente exigirles que se pongan a trabajar en serio y con responsabilidad. La complicidad sólo existe en el amor”, se expresa desde la página de Facebook de Pura.

        Santiago Motorizado, integrante de “El Mató”, se solidariza con la gente que ayudo a crecer a su banda y dijo: “Garro no entiende la cultura como se vive en El Templo, la entiende desde la lógica del espectáculo: que haya un artista famoso tocando para un montón de personas y así se cree q cubre la cuota cultural q tiene q cubrir un gobierno”.

        Para Cabanas “el rock está en el barrio, en la esquina”. La decisión de cerrar ya está tomada porque quienes laburan en el espacio cultural no quieren ser un bar, “nosotros no somos empresarios de la noche, nosotros amamos lo que hacemos”.

        También hace un tiempo nos decía: “Pura es como verles la cara a mis hijos todos los días, a mis dos nenes que son lo que más quiero en el mundo. Este espacio es lo mismo, lo quiero, me da de comer, me da felicidad, me da la energía de todos los días, me da amigos. Más no le puedo pedir, creo que ha sido bastante generoso este lugar conmigo”.

        Cierra El Templo, el espacio que labura por la “militancia del rock”, como nadie mejor que Diego, supo definir.


Por Lucila Defferrari